
En un sector tan técnico y a menudo desconcertante como el energético, Jaume Valencia Martí nos invita a mirar más allá de los números y las tarifas. En este artículo, comparte su experiencia desde el área comercial de ON510 , donde su enfoque no es simplemente vender, sino acompañar, explicar y generar confianza. Con un lenguaje claro y cercano, Jaume pone el foco en lo que realmente importa: las personas. Porque detrás de cada factura hay historias, dudas y decisiones que merecen ser escuchadas y atendidas con honestidad y empatía.
Hay días en los que hablas con cinco, seis, diez personas distintas… y todas te dicen lo mismo: “No entiendo mi factura”, “creo que estoy pagando de más”, “me cambiaron la tarifa y ni me enteré”…
Y no es que la gente no tenga interés, es que muchas veces nadie se ha tomado el tiempo de explicárselo bien. Y claro, así no hay confianza que aguante.
A veces pienso que el sector energético lo hemos complicado tanto que hemos perdido de vista lo básico: que detrás de cada contrato hay una persona, una familia, una pyme… gente que solo quiere saber si lo que tiene está bien o si puede mejorar. Nada más. Ni milagros ni discursos técnicos. Solo claridad.
«Hemos perdido de vista lo básico: que detrás de cada contrato hay una persona, una familia, una pyme…», afirma Jaume
Lo que me mueve
Yo estoy en el área comercial de ON510, y sinceramente, lo que me gusta no es “vender”. Lo que me gusta es notar que estoy ayudando. Cuando alguien me dice “por fin entiendo lo que pago”, o cuando veo que una pyme puede ahorrar varios cientos de euros al año sin apenas esfuerzo… ahí siento que esto va más allá de firmar un contrato.
Va de resolver problemas reales, de estar cuando se te necesita, y de generar confianza en un sector que, siendo honestos, no siempre lo ha hecho bien y por desgracia vemos cada día clientes acosados por llamadas innecesarias y presuntos fraudes de cambios de copañía.
Me he cruzado con clientes que llevaban años con una potencia mal contratada. O pagando tarifas que no se ajustaban a su consumo. O creyendo que tenían energía renovable… cuando no era así. Y lo peor: muchos pensaban que no podían cambiar nada. Que “todas las compañías son iguales”.
Cuando ves que con una llamada, una explicación y una propuesta clara puedes cambiar eso, te das cuenta de que el impacto no es pequeño.
«Lo que me gusta es notar que estoy ayudando», sostiene.
Escuchar más, no es vender menos
Una de las cosas que más valoro en ON510 es que no trabajamos con guiones cerrados. No tenemos ofertas prefabricadas que hay que soltar como si fuéramos robots. Aquí primero se escucha, luego se analiza, y si tiene sentido… entonces se propone.
Cada cliente es un mundo. Una familia que trabaja fuera todo el día no consume igual que un comercio con neveras encendidas 24/7. Una empresa industrial no tiene nada que ver con un despacho de arquitectos. Y eso hay que entenderlo antes de ofrecer nada. Para mí, captar no es “cerrar” una venta. Es abrir una relación. Plantar una semilla que, si la cuidas, dura años.
Y después… hay que estar, DE VERDAD
Aquí viene otra parte que a menudo se olvida: la fidelización. Muchos piensan que el trabajo comercial termina cuando el cliente firma. Pero para mí, es justo cuando empieza lo importante.
Porque si de verdad quieres que alguien confíe en ti, tienes que estar también después.
Cuando hay dudas. Cuando hay una incidencia, si porque también podemos tener incidencias, pero lo importante es explicarlas y solucionarlas rápidamente. Cuando el mercado cambia y merece la pena revisar condiciones. Y eso, vale muchísimo más.
Más allá del precio
Por supuesto que el precio importa. Lo sabemos todos. Pero no debería ser lo único. Competimos en precio, claro. Pero también en servicio, en atención, en honestidad. En explicar bien las cosas. En hablar claro. En no presionar ni forzar nada.
Y todo eso, curiosamente, es lo que más valoran muchos de los que acaban quedándose con nosotros.
¿Y lo de “energía positiva”? No es solo un lema
Podría parecer una frase bonita. Un claim de marca más. Pero la energía positiva es lo que hace que me sienta a gusto trabajando aquí. Es cómo nos relacionamos entre nosotros. Es cómo tratamos al cliente. Es cómo respondemos cuando hay un problema.
No se trata solo de vender energía 100% renovable ,que también, sino de tener una forma de hacer las cosas que sume, que ayude y que dé confianza. En un sector que a veces parece ir por inercia, eso marca la diferencia.
Al final, no vendemos solo luz. Vendemos tranquilidad. Claridad. Y relaciones de largo plazo. Y si algo tengo claro es que cuando haces bien las cosas, con actitud, con humildad y con honestidad… esa energía se nota. Y es, sin duda, energía positiva.