La expresión “energía 100% renovable” se ha convertido en un reclamo habitual en la publicidad de muchas comercializadoras eléctricas. Sin embargo, detrás de esta etiqueta aparentemente sencilla se esconde una realidad técnica y regulatoria que conviene entender con precisión.
En primer lugar, hay que tener claro que la electricidad que llega a nuestros hogares proviene de una red común en la que se mezcla la energía generada por distintas fuentes: renovables, fósiles y nucleares. Es decir, no es posible saber si el kilovatio hora que alimenta nuestra lavadora proviene de un parque eólico, de una planta solar o de una central térmica. La red eléctrica no distingue entre orígenes; solo transporta energía. Entonces, ¿qué significa que una comercializadora ofrezca energía 100% renovable?
La clave está en el sistema de garantías de origen, un mecanismo regulado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en España. Cada vez que una instalación renovable genera electricidad, recibe un certificado que acredita su origen limpio. Las comercializadoras pueden adquirir estos certificados para respaldar que el volumen de energía que venden como “verde” está cubierto por producción renovable equivalente. Esto implica que la energía es renovable en términos contables, no físicos. Por cada kWh que consume un cliente, la comercializadora ha comprado un certificado que acredita que ese mismo volumen ha sido generado por fuentes limpias. Aunque el electrón que llega al enchufe no sea necesariamente “verde”, el sistema garantiza que se ha producido energía renovable en la misma proporción. En definitiva, contratar energía 100% renovable es una forma de apoyar la transición energética y fomentar un modelo más sostenible. Consulta nuestras tarifas en la web: ON510 – Comercializadora eléctrica